Algunas veces estamos bien motivados en el gimnasio con un ánimo asombroso… pero de momento… Bum!! Sufrimos una lesión.
¿Qué debemos hacer? ¿Nos detenemos o seguimos entrenando?
En este artículo te voy a explicar en qué situaciones debemos detenernos, y en cuáles podríamos continuar nuestro entrenamiento.
Lo primero que debemos considerar es cuán grave es la lesión.
Determinamos cuán grave es una lesión por el dolor que sentimos o cómo se ve la parte del cuerpo donde sentimos molestia. Si se ve hinchado o morado, lo más prudente es que nos detengamos de inmediato. Sin pensarlo.
Pero la mayoría de las veces que sufrimos lesiones, no se pone morado ni hinchado. Pero sí suele darnos molestia y dolor.
Por eso, debemos decidir continuar o no de acuerdo a cómo se siente la parte afectada cuando estamos haciendo ejercicios.
Una parte muy sensible que suele afectarse mucho a causa de lesiones es el hombro.
Experiencia de una lesión real…
De hecho, esta semana uno de mis amigos que obtuvo el sistema Impacto Muscular (www.impactomuscular.com) y lo está siguiendo (con excelentes resultados), sufrió una lesión en un hombro. Él me lo comunicó y me preguntó qué debía hacer.
Yo le dije que tenía que determinar por sí mismo qué era lo correcto, pero le indiqué que si el dolor era inquietante o preocupante cuando estaba haciendo ejercicios, que era mejor detenerse para evitar una lesión más grave y prolongada.
Él decidió detenerse por un corto periodo de tiempo para recuperar el músculo y evitar una lesión más grave que pudiera derrumbar los excelentes resultados que ha tenido hasta ahora.
Pasos a seguir
Te voy a decir varios pasos a seguir para determinar si debes deternerte al momento de sufrir una lesión:
1. Mira la parte afectada y ve si está hinchada o morada. Si lo está, detente inmediatamente.
2. ¿Cuánto dolor sientes? ¿Serás capaz de continuar entrenando? Si el dolor es demasiado, obviamente no podrás continuar por más ganas que tengas de seguir.
3. Si no sientes mucho dolor, ¿sientes molestia al hacer ejercicios? Si sientes molestia al hacer ejercicios, ve cuánta molestia sientes y determina si es correcto seguir entrenando o no.
4. Si la lesión es leve, puedes continuar entrenando. Pero ten en cuenta que algunos ejercicios pueden afectar tu lesión más que otros. Sabiamente, escoge los ejercicios que no afectan tu lesión para evitar daños más graves.
5. Si tu lesión fue grave, no dudes en ir a tu médico. Él te podrá orientar acerca de cuán grave fue la lesión, y qué procedimiento debes seguir para recuperarte lo más pronto posible y volver al gimnasio a seguir aumentando tu gran roca de masa muscular

